Diseño del Sistema de abastecimiento de Agua Potable, en el sitio "El Aguacate" para Aguas Subterráneas.

“A nivel global, el agua subterránea representa cerca de un 20% de las reservas de agua dulce, que a su vez constituyen el 31% del total; el 80% restante está formado por las aguas superficiales; un 79% es hielo y el 11% representa el agua presente en ríos, lagos y arroyos” (1). En 1899 Harry Cl...

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Main Author: León Gorozabel, Washington Ovidio
Other Authors: Aguirre Morales, Fredy Alejandro
Format: Examen Complexivo
Published: Machala 2016
Subjects:
Online Access:http://repositorio.utmachala.edu.ec/handle/48000/5604
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Description
Summary:“A nivel global, el agua subterránea representa cerca de un 20% de las reservas de agua dulce, que a su vez constituyen el 31% del total; el 80% restante está formado por las aguas superficiales; un 79% es hielo y el 11% representa el agua presente en ríos, lagos y arroyos” (1). En 1899 Harry Clark, reportó por primera vez la presencia de hierro y manganeso en el agua subterránea como resultado de la percolación de aguas saturadas con oxígeno disuelto que estaban en contacto con materia orgánica y solo hasta 1960, Griffin afirma que la presencia de manganeso está asociada a la actividad bacteriana. Las aguas de pozos contienen mayor concentraciones de hierro y manganeso que en las aguas superficiales, debido al bajo pH, a la alta concentración de CO2 y a escasos contenidos de oxígeno disuelto (1). Los usuarios de los sistemas aceptan el agua subterránea. Pero aspectos como la turbiedad, el color, el sabor o el olor pueden ser motivo de rechazo. El hierro y el manganeso son compuestos comúnmente encontrados en todas partes de la tierra y representan un problema en las aguas subterráneas pues están asociados a problemas estéticos y operacionales. Estos compuestos no tiene consecuencias adversas para la salud en las concentraciones en que se encuentran en las aguas subterráneas en el Valle del Cauca (0.5 y 5 mg/L), pero son posibles las intoxicaciones por dosis agudas para hierro entre 300-600 miligramos por cada Kilogramo de peso corporal que pueden causar depresión, respiración agitada, convulsiones, fallas respiratorias, problemas cardiacos y coma; para el manganeso los efectos ocurren en el tracto respiratorio y en el cerebro. Las dosis que permite las normas de calidad de agua (Decreto 475/98) en Colombia para el hierro y el manganeso son de 0.3 mg/L y 0.1 mg/L, respectivamente, orientadas a proteger la infraestructura y prevenir reposiciones prematuras (1). Parte de las precipitaciones en las cuencas se infiltra en el suelo hasta la zona de saturación, formando así las aguas subterráneas. La explotación de éstas dependerá de las características hidrológicas y de la formación geológica del acuífero. La captación de aguas subterráneas se puede realizar a través de manantiales, galerías filtrantes y pozos (excavados y tubulares) (2). Burbano manifiesta que bajo el territorio ecuatoriano existen varios acuíferos que están siendo aprovechados y otros que aún no han sido utilizados. Además, hay zonas en las que solo disponen de agua subterránea para abastecer a la población y entre los más explotados se destacan los costeros (3). Tulcán, Ibarra, Ambato, Riobamba, Guaranda, Latacunga, Quito, Machala, Huaquillas, Arenillas y Milagro son algunas de las ciudades que han perforado pozos o captado de vertientes el recurso hídrico (3). En la zona de Babahoyo, Naranjito y El Triunfo existe un acuífero potencial de un millón de metros cúbicos al día que abastece a Guayaquil, Milagro y Yaguachi (3).